
CSS, hojas de estilo en cascada, es un lenguaje que nos permite definir la presentación de los contenidos en nuestra página web. Hasta hace poco, esto se reducía a márgenes, tamaños de fuentes, colores, posición de los elementos y poco más. Lo que nos ofrece la versión 3 de este lenguaje es mejor integración en distintos navegadores (en navegadores antiguos era una tarea bastante árdua hacer que nuestra web se mostrase como nosotros queríamos), utilizado conjuntamente con javascript, o sin él, conseguir efectos impresionantes, como sombras, animaciones, redondeados de bordes. Es uno de los puntos fuertes de las nuevas tecnologías conocidas como HTML5, sobre todo de cara a los diseñadores web, que ahora podrán estrujarse el cerebro mucho más fuerte para conseguir sorprender a los usuarios con diseños mucho más modernos y espectaculares.
Algunas de las novedades que nos trae son:
- border-radius: esta propiedad nos permite redondear los bordes de los elementos a los que se refiere, sin tener que utilizar imágenes posicionadas estratégicamete, reduciendo la carga de la web y siendo más adaptable a futuros cambios en el diseño.
- box-shadow: para crear sombras de todo tipo sobre elementos de la web.
- gradient: aplica degradados como color de fondo.
- transitions: para generar animaciones como rotaciones, zoom.
- transform: aplica transformaciones como rotaciones, escalados, perspectiva.
Con todo esto conseguimos evitar el uso de scripts y de herramientas como flash, haciendo que nuestra web sea mucho más ligera y sobre todo, más espectacular.