Cada día es mayor el número de
aplicaciones web que funcionan a través de un navegador, todo ello gracias a las tecnologías asociadas con el emblema Web 2.0
Si queremos anticiparnos un poco al futuro, lo más probable es que de ahora en adelante las aplicaciones online copen cada vez más nuestro interés. Quedarse impasible ante sus evidentes ventajas, el componente social y la movilidad ofrecida, es un atractivo que no ofrecen las aplicaciones de escritorio. Ante todo, son aplicaciones sociales y son accesibles desde cualquier dispositivo, basta con que tengas un navegador web abierto.
Tampoco es tan descabellada la idea de que nuestros equipos se vayan convirtiendo poco a poco en meros clientes de acceso a distintos servicios, redes sociales y aplicaciones web… almacenamiento online, álbumes de fotos y conversores de vídeo online; la evolución es imparable.